HISTORIA Y PATRIMONIO

Monachil es un precioso enclave cultural y turístico. Al iniciar la visita a nuestro municipio lo primero que nos encontramos es el popularmente llamado Barrio de Monachil. Varios aspectos de este populoso barrio resultan esenciales para su caracterización.
En primer lugar la gran concentración de viviendas que a partir del núcleo inicial se han ido incorporando en las últimas décadas. En segundo lugar, destaca y es conocido por muchos la presencia de una serie de afamados restaurantes y merenderos, surgidos de una cocina autóctona, aunque se sirven toda clase de platos; una visita muy satisfactoria para el paladar.

CONVENTO-SEMINARIO NTRA. SRA. DEL BUEN CONSEJO DE LOS PADRES AGUSTINOS RECOLETOS
Este convento de agustinos recoletos contrasta claramente con su entorno inmediato, es como un remanso del tiempo detenido en su rápida evolución. Este edificio fue construido en los inicios del siglo XX, e inicialmente era una fábrica de telas.
El convento presenta una estructura de grandes dimensiones, en el exterior destacan las filas de ventanas con arcos carpaneles, que abren muros de ladrillo y enlucido formando esgrafiados. En el lado derecho se levanta la iglesia de las primeras décadas del siglo XX, corresponde al estilo historicista.
La fachada acoge una portada con pilastras y capiteles corintios, sobre la que aparece un relieve representando a San Agustín. El interior presenta una nave apilastrada y cubierta con bóvedas de aristas, abriéndose ventanas con adornos como renacentistas. La capilla mayor viene marcada por su bóveda de nervios que la dividen en paños. En los pies de la capilla se extiende un amplio coro adintelado. El retablo mayor y las esculturas son entre otros escultores de Navas Parejo son Santo Tomás de Villanueva y san Nicolás de Tolentino, en cuyo rico estofado se intenta mantener el carácter de la escultura policromada de tradición granadina. La imagen de Santa Rita es del escultor Jesús García-Ligero. Completa el retablo una pintura de la Virgen del Buen Consejo. Formando todo el conjunto un gran centro de peregrinación de los devotos a Santa Rita.
YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DEL CERRO DE LA ENCINA
Nuestro municipio conserva su bello, y aún casi inédito tesoro de su historia milenaria en los restos arqueológicos del Cerro de la Encina , y hasta el se remontan los orígenes de Monachil, año 1.300 a .C. «Cultura del Argar»; siendo la colonia argárica más occidental de Andalucía, el enclave estratégico de este poblado constituye una importante vía de comercio y comunicación. Muy importantes fueron también las estructuras defensivas que se hicieron en Monachil.
Hacia el 1.600 a .C se levanto sobre la primera estructura una potente fortificación que presidía la vida del poblado.
La fortificación ocupaba gran parte de la meseta y quedaba abierta a través de dos puertas. Sus muros estaban construidos con piedras unidas con barro. El recinto fue reforzado mediante la construcción de muros paralelos.
En el año 1.200 a .C. se abandono definitivamente el poblado.
Hacia el año 1.000 a . C un nuevo poblado aparece adscrito a la «Cultura del Bronce Final del Sudeste». Monachil vuelve a cobrar vida con este nuevo asentamiento, renaciendo de sus ruinas volvió a convertirse en un enclave importante de la última parte de la Prehistoria del Sudeste.
Se conservan numerosos fragmentos en el Museo Arqueológico.


IGLESIA DE LA ENCARNACIÓN
Esta Iglesia es la obra arquitectónica más importante de Monachil, erigida canónicamente como parroquia en 1501, época de tránsito a la Granada mudéjar, dicha Iglesia se construyo encima de la mezquita mayor (aljama) de las tres existentes en Monachil.
La iglesia actual muestra claramente las diferentes etapas constructivas en las que se realizó, pero toda ella pertenece al tipo denominado como mudéjar.
Dentro de la iglesia merece especial atención el retablo mayor ya que el mismo pertenece a lo mejor que salió de los talleres del renacimiento granadino y es considerado uno de los más importantes en nuestra provincia. datado en el siglo XVI es atribuido al taller de Pedro Machuca.
Además del retablo existen otras obras importantes por la devoción que se le profesa esta San Antón, patrón de Monachil obra del primer tercio del siglo XVII.
Las pinturas expuestas en la Iglesia son de mayor interés, la de mayor mérito es la «Aparición de la Virgen a San Cayetano» pintura realizada por Bocanegra. También hay dos pinturas que representan a la Inmaculada Concepción , la más antigua de ellas muestra a María con una túnica roja y
manto azul su estilo puede ser el de los pintores del primer barroco. La otra es más barroca. La pintura más sorprendente es la que representa a un «Niño Jesús de Pasión» ricamente vestido.
El conjunto que forman las calles Iglesia, San Antonio Abad, Tiendas, Cervantes, Casa Alta y Barranco, con sus viejos caserones encalados y refrescados con parras que trepan por sus muros dan lugar a un especial sabor.
CASA DEL MOLINO o DE LOS SEÑORES DE ARAGÓN
De las mansiones señoriales que debieron existir en Monachil es la única que se conserva en la actualidad. De gran interés histórico-artístico, se le conoce popularmente como «la casa de las señoricas»
Su estructura actual es el resultado de la unión de dos viviendas diferentes con diversas reformas. La más pequeña y antigua es original del siglo XV, «labrada», en transcripción literal de las escrituras, en el año 1450 y fue reconstruida años más tarde por Alonso de Venegas. La segunda parte, fue adosada a la primera hacia 1780, mejorando el primer edificio, propiedad de D. José Pedro Pérez Valiente, hombre de fortuna, ya que el rey Carlos III le había concedido el Mayorazgo de las tierras y «todas las laderas de la Sierra , con la obligación de plantarlas de árboles que impidiesen el avenamiento de las vegas de Caxar, La Zubia y Huetor, y para que hubiese madera para la construcción de casas en Granada».
Lo más interesante es el patio antiguo, que tiene un piso inferior, con pilares octogonales y dóricos, rodeado por un corredor cubierto con alfarjes de madera y el piso superior cerrado con cristales y pies derechos con zapatas.
El exterior, de menor riqueza monumental que el patio, destaca por su fachada principal. Aquí encontramos una portada de cantería, adintelada y con escudo heráldico y las ventanas y el balcón protegidos por los guardapolvos característicos del siglo XVIII.
La casa fue propiedad de la familia Venegas (Venegas Pintor y Pérez Valiente) descendientes de don Alonso Venegas y su esposa doña Brianda, una acaudalada pareja de conversos cuyos nombres figuran entre los `primeros pobladores de Monachil, tras la caída del reino nazarí. Según el libro de bautismos de la parroquia, aparecen apadrinando a la mayoría de los niños y matrimonios en los años 1562-1566 (que por sus apodos casi todos eran moriscos), concretamente a una niña de raza negra que pusieron de nombre «Clara». Son, sin duda, la familia más importante de la localidad antes de la expulsión de 1568.





